La nueva dirigencia de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, afirmó que los aspirantes del partido rumbo al proceso electoral de 2027 serán revisados por instancias como el Gabinete de Seguridad, la Unidad de Inteligencia Financiera y el INE, con el objetivo de detectar posibles vínculos con corrupción o crimen organizado. La declaración ocurre en un contexto de tensiones internas y señalamientos públicos contra perfiles morenistas.
El propio Morena reconoce que deberá revisar cuidadosamente a sus perfiles rumbo a 2027. La medida abre una pregunta importante: ¿por qué se requiere un filtro tan fuerte dentro del partido en el poder?