La Unión Europea anunció nuevas restricciones para proyectos energéticos que utilicen tecnología china, en medio de preocupaciones relacionadas con seguridad digital y posibles riesgos en infraestructuras críticas.
De acuerdo con autoridades europeas, Bruselas dejará de financiar ciertos proyectos vinculados a energías renovables que dependan de proveedores considerados de “alto riesgo”, especialmente en áreas relacionadas con redes eléctricas inteligentes y sistemas tecnológicos estratégicos.


Especialistas advirtieron que la alta dependencia de tecnología extranjera en sectores energéticos podría representar vulnerabilidades para países europeos, principalmente ante el aumento de tensiones geopolíticas y ciberamenazas internacionales.
La medida forma parte de una estrategia impulsada por la Unión Europea para reducir dependencia tecnológica de China y fortalecer cadenas de suministro consideradas más seguras dentro del continente.
Analistas internacionales consideran que esta decisión podría incrementar las tensiones comerciales entre Europa y China durante los próximos meses, además de impactar inversiones relacionadas con energías limpias y transición tecnológica.